
'Se está mejor en casa que en ningún sitio' - Dorothy, El Mago de Oz
Estaré dirigiendo esta meditación en zentro al final de la clase del sábado 14 de Enero de 11.30h- 12.45h. Esta clase también será una buena introducción al intensivo que ofrezco el 27 y 28 de Enero.
Indicada para cuando uno esta cambiando de casa, país, situación sentimental o dentro de cualquier cambio grande.
Es importante antes de realizarla, tener presente que es sentirte en casa par ti; puede ser que sea sinónimo de sentirte relajado, cálido, estable... piensa en sensaciones que evocan esta pertenencia y no tanto en los resultados o el lugar externo.
Centrando
Empieza desde una postura cómoda, bien sentado con la piernas cruzadas, o en una silla, y alinea los hombros sobre las caderas. Alarga la columna vertebral desde la tierra (el cóxis) hacía el cielo (la coronilla). Trata de lograr una postura de alerta, a la vez que relajada, para lograr cultivar este mismo estado interno. Observa tus pensamientos, observa cualquier incomodidad física, observa tu respiración. Tranquiliza tu mente, y simplemente observa todo sin participar en el momento.
Inicio meditación
Mantén la mente atenta a tu respiración. Coloca la mano derecha en el abdomen, con el pulgar sobre el ombligo, y dirige allí el aire que inhalas por la nariz. Encuentra un ritmo estable en la respiración, Por ejemplo: 3,4,5 o 6 segundos inhalando, y el mismo tiempo de exhalación. Mantén el ritmo estable, sin forzar.
Después de 5 respiraciones empieza a cultivar la conexión con la tierra, desde una sensación y atención continua en el suelo pélvico (primer centro energético). Esta atención te ayuda a desarrollar el “ser” y el “pertenecer”. Al final de la quinta exhalación, tensa ligeramente todo el suelo pélvico (mulha bandha).Suelta la tensión y deja que desde ahí se vuelva a llenar la parte baja del pulmón con la respiración abdominal. Al final de la inspiración retener el aire 2 o 3 segundos sin cerrar la garganta o tensar los hombros. Exhala y vuelve al mismo ejercicio con mula bandha, y corta retención al final de la inhalación.
Repite el ejercicio entre 7 y 10 minutos.
Final
Al finalizar, relájate y observa con honestidad la respiración y las sensaciones del cuerpo. Realiza 3 respiraciones completas. Lleva la mano derecha de nuevo al abdomen y la izquierda sobre el corazón. Siembra metta, amor y compasión. Repítete internamente: “Que yo me sienta en casa, esté donde esté”. Deja pasar tres respiraciones completas (sin pensamiento) y repite tres veces lo mismo. Si lo sientes natural, dirige este pensamiento a todos los seres. La última realización de esta experiencia es darte cuenta de que todos estamos en casa, que todos estamos sobre esta tierra y formando parte de la experiencia colectiva del ser.
Cierra la meditación con cualquier gesto que sientas necesario.
Om!
Contraindicaciones:
Si tienes la presión alta, retén la respiración un segundo.
Si en algún momento sientes que no puedes completar la respiración, deja que ésta vuelva a su ritmo natural o acórtala.
